jueves, 12 de enero de 2012

AUTOREFLEXIÓN II

Soy muy reservada en cuanto a mis sentimientos y emociones se refiere. Empiezo a ponerme roja, a quedarme sin aire y me tiembla la voz. Por algún motivo me da miedo a contar lo que siento, creo que le temo al qué dirán o a "quedar mal", infantiloide, cursi, o vete tu a saber.

Hablar con palabras me resulta muy dificil, por eso hablo con imagenes. Mis trabajos personales son retratos de mis emociones, ideas, deseos, etc. Pero la gracia de la imagen no es la literalidad, sinó la ambiguedad. Por éste motivo intento que mis imagenes sean metaforas visuales de lo que en realidad quiero contar, poesia visual, indirectas que necesito comunicar de este modo porque de otro no me atrevo.
La gracia de mis pinturas, pues, reside en la ambiguedad. Querran decir esto o aquello? Yo te dire en qué pueden basarse si quieres, pero tu vas a tener que identificarte o no con ellas. Son mensages encriptados generalmente (por lo que supongo) dirigidos a alguien concreto, o tal vez a mi misma, pero eso ni siquiera yo lo se todavia.

Acabo de entender ahora mismo todo esto, y por eso lo escribo, para recordarlo. Creo que al fin y al cabo, todos esos proyectos de la uni de los que tanto me quejo por tiempo, me han servido para iluminar ésta pequeña parte de mi, para hacer madurar un poco mi trabajo, crecer y dar  respuesta a uno de los muchos porqués que yo misma me pregunto sobre mi pintura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario